Posteado por: Eliana Valenzuela Araujo en: 18 diciembre 2011
Conoces los bajones serotoninoides.
Como cuando luego de comerte una caja de chocolates conoces la tristeza.
Como cuando empiezas a forjarte resistencia al alcohol
Como cuando no quieres que la glucosa caramélica se acabe en el azúcar prostituida.
Como cuando el tipo que te gusta no te hace caso.
Como cuando la noche es larga
Como cuando te despiertas y prefieres dormir
Como cuando persistes en la estulticia
Como cuando tienes la certeza de que realmente todo anda mal
Si los grifos llorasen aquel podría ser el alarido de tu alma, cubierta de melaza carnavalesca diurna y nocturna, una burla pegoteada a tu corporeidad, que no se saca, sino que se mueve contigo, como parte de ti.
Es parte de ti.
Claro que yo conozco esos bajones, son como los toboganes rápidos de los parques de diversiones, como las cometas sostenidas en el aire que de pronto caen azotadas por un viento malévolo.
Claro que se, es de lo poco que se.